Muerte...el término de la vida. A todos nos llegará la hora de morir, tarde o temprano, a todas las personas. Los que hayáis perdido a algún ser querido, alguna persona importante en vuestra vida, sabréis lo que es sentir ese dolor, ese vacío que te deja en el alma la partida de un ser querido, una partida que siempre consideraremos injusta y precipitada. El hecho de saber que esa persona no está, duele, pero duele más el saber que nunca jamás esa persona volverá.
Cuando descubrimos la muerte de algún ser querido, son distintas las maneras de reaccionar de las personas: unos desesperan, otros lloran, otros gritan, otros quieren morir también, otros sonríen como mecanismo de defensa, otros simplemente no saben cómo reaccionar... Luego llegan los "si yo hubiera hecho tal...", "tenía tantas cosas que decirle...", "si se puediera retroceder en el tiempo...", "tan joven...". De repente todo el mundo está pendiente de ti, de la persona más afectada por la muerte del ser querido (todos nos sentimos los más afectados), y todo son atenciones... atenciones llenas de calor, amor, cariño, de las personas que se preocupan por nosotros y que nos quieren: amigos, hermanos, padres, primos, tíos y demás familiares... aunque tantas atenciones pueden llegar a ser desesperantes y molestas, tantos "lo siento mucho", "ánimo para ti y tu familia", "yo te entiendo, he pasado antes por esto..." y tantos besos y abrazos vacíos, de los que son dífiles de reconocer los verdaderos y los que simplemente se dan por compromiso. Lo único que se quiere es que todo acabe, que todos se vayan, que todo termine...desaparecer.
Las personas que intentan hacer que las personas dolidas se sientan mejor, también sufren: se sienten impotentes, a veces hasta despreciadas al ver que sus palabras de apoyo, no sirven de nada, no hacen mella en las apaleadas almas de las personas a las que se les ha sido arrebatado lo que más querían... y que ya no volverá jamás.
Parece mentira... toda una vida compartida con los demás y de repente nos damos cuenta de lo efímero que es todo. Un solo segundo basta para que nuestra vida entera de un giro y no sepamos cómo, dónde, cuando ni por qué ha pasado esto... El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo.
Por eso, debemos vivir nuestra vida al máximo, preocupándonos de lo que hay que preocuparse, disfrutando de todo lo bueno que esta vida nos ofrece, ya lo dice la famosa frase "Ríe fuerte, besa lento, perdona fácil, olvida rápido", que lo que quiere decir es eso, que vivamos. No tengas la desgracia de despertar un día y verte mayor, y sentir que has desperdiciado tu vida.
El tiempo es oro.


No le puedo poner pegas, perfecto :D
ResponderEliminarGracias :)
ResponderEliminar