"En uno de los rincones de este mundo había una pareja de enamorados que pasaba el día, como cualquier otra persona. Estaban pasando un buen rato, y estaban muy felices, encontes el chico le dijo a ella: "te quiero tanto..." y la besó.
Acto seguido ella se separó de él y le dijo con una mirada oscura y penetrante "Si de verdad me quieres, debes traerme el corazón de tu madre". Él, sorprendido, la miró horrorizado, pero le prometió que lo haría, que haría lo que fuera para demostrarle su amor.
El joven emprendió el camino en busca de su madre, sin dudar ni un momento que debía matarla si quería demostrarle a su amada que la quería de verdad. Una vez con su madre, sin mediar palabra, la mató y le arrancó el corazón.
Bastó tener el corazón ensangrentado de su madre en las manos para salir corriendo, sin reparar en nada, para ir en busca de su amada y entregarle lo que le había pedido: el corazón de su madre, la persona que le había dado la vida y que ahora yacía sin vida y con el pecho vacío debido a la traición de su hijo.
Corriendo, corriendo, al entrar en un camino empedrado, el joven tropezó y cayó, y el corazón de su madre se le escapó de las manos y fue a caer sobre una roca que provocó que se abriera... y del corazón de su madre salió una voz que le dijo: "Hijo mío de mi alma... ¿Te has hecho daño, cielo?""
Ahí lo dejo, ahora pensad.


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