martes, 15 de febrero de 2011

"Vamos a contar mentiras, tralará..."

Mentiras, mentiras, mentiras y más mentiras. Estamos rodeados de mentiras, nuestra vida gira en torno a ellas; ¿Cuántas mentiras nos cuentan los políticos, altos cargos, etc? ¿ la televisión? ¿De verdad crees que nos cuentan todo por televisión y que todo lo que nos cuentan es cierto? No, claro que no, estamos manipulados hasta la saciedad. Todo lo que no es mentira, gira en torno a ella. Pero hoy quiero centrarme en otro tipo de mentiras... las mentiras que duelen de verdad.

Empecemos por las familiares. Me basaré en un ejemplo de mi propia experiencia. Mi abuelo murió hace casi dos años, tenía cáncer, pero nadie me lo dijo. Yo iba a visitarle todos los días que podía y me entristecía verlo cada vez peor, pero yo le seguí visitando. Le pregunté a mis padres si tenía alguna enfermedad grave y me dijeron que no. Las últimas semanas de su vida estuvo tan mal que yo no podía creerme que eso fuera un simple catarro, y me enteré por otro lado de que tenía cáncer. Tuve que enterarme por otras personas que no eran mis padres. Todavía se la tengo guardada.

Ellos no saben el daño que me hicieron con es "mentira piados", y es que la gente no se da cuenta de que las mentiras piadosas no existen, todas hacen daño por igual. SON MENTIRAS AL FIN Y AL CABO.

Pero a la familia no se la elige, y siempre estas cosas se acaban perdonando... pero, ¿Y los amigos? A ellos los elegimos nosotros, y si no los elegimos bien puede pasar factura, una factura a veces demasiado cara.


Las traiciones en la amistad son más comunes de lo que pensamos, siempre hay el amigazo o amigaza que es un trozo de pan, que es muy buena persona y lo da todo por sus semejantes... Y luego están las vívoras y las malas personas que se aprovechan de estas primeras. Estos personajes y personajas son los que más abundad entre los amigos, y hay que andar con pies de plomo. Les cuentas un secreto y a la primera de cambio ya te la están jugando, de repente todo el mundo sabe ese secreto que una tarde decidiste contarle a tu mejor amig@... También pueden venderte, al querer conseguir nuevas amistades, al querer conseguir más popularidad, y la lista puede seguir... Lo peor de todo no es que hagan estas cosas, sino que luego las nieguen. Aquí el sufrimiento del "apuñalado" se multiplica, se siente desolado, por la traición de una persona que un día creyó que podría llegar a ser como un hermano o hermana.

Y lo peor de todo, es que la persona traicionada, se deje secucir por mentiras, y acabe perdonando a los que han jugado con él, a los que le han hecho daño, a los que le han mentido, y todo por no quitarse la venda de los ojos y ver que el mundo está lleno de "falsos amigos" y que amigos de verdad, de los que darían la vida por ti, si tienes suerte en la vida, encontrarás como mucho uno.



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